La estatua de la Virgen María, popularmente conocida como la Madonnina, es un símbolo emblemático que corona el Duomo de Milán.
A continuación, detallaremos su historia y su simbolismo religioso y técnico, explicando datos arquitectónicos de esta escultura dorada que se puede observar al visitar la azotea de la catedral.
La Madonnina se encuentra en la parte superior del Duomo de Milán, situado en Piazza del Duomo, 14, 20122, en Milán, Italia.
En concreto, la figura se encuentra en el punto más alto de la catedral, la Gran Aguja (guglia maggiore), diseñada por Francesco Croce. Esta posición privilegiada permite que la imagen sea visible desde múltiples puntos de la ciudad, consolidándose como el eje visual y espiritual de la metrópolis.
Para observar la escultura de cerca, los visitantes deben subir a la azotea del Duomo. El acceso a la zona más alta del tejado (limitado para personas con movilidad reducida) permite una proximidad que no se puede obtener desde el nivel del suelo, facilitando la apreciación de los relieves y el dorado de la obra.
Debido a que se encuentra al aire libre en la parte superior del edificio, la Madonnina es visible las 24 horas del día. Por la noche, la estatua mantiene un sistema de iluminación dedicado que resalta su silueta.
La creación de la Madonnina se remonta a la segunda mitad del siglo XVIII. El escultor Giuseppe Perego diseñó el modelo original en 1773. La ejecución técnica recayó en el orfebre Giuseppe Bini, quien modeló las formas, y el calderero Anton Maria Gavazzi, quien dio forma a las láminas de metal.
La obra debutó oficialmente el 30 de diciembre de 1774, cuando los trabajadores elevaron la estatua de cobre dorado a la parte superior de la aguja principal de la catedral a una altura de 108,5 metros. A partir de ese momento, una regla no escrita dictó que ninguna construcción en Milán podía superar la altura de la Virgen para no disminuir su papel como máxima protectora visible desde todos los puntos.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la Madonnina adquirió un significado fundamental de supervivencia para los ciudadanos. Para evitar que su brillo dorado sirviera como punto de referencia para los bombarderos aliados durante los ataques nocturnos, los funcionarios cubrieron la estatua con telas grises durante cinco años. El día en que se retiraron las lonas al final de la guerra se consideró el momento simbólico de la liberación de la ciudad y el inicio de la reconstrucción moral de Milán.
La estatua también protagonizó el «bautismo patriótico» de 1848 durante el episodio histórico conocido como los 5 días de Milán. El 20 de marzo de ese año, los patriotas Luigi Torelli y Scipione Bagaggi izaron la bandera tricolor italiana en los brazos de la Virgen para anunciar la retirada de las tropas austriacas. Este acto convirtió a la figura religiosa en un emblema de resistencia civil y nacionalismo italiano.
En 1960, la construcción del rascacielos Pirelli (conocido como el Pirellone) supuso un desafío histórico a la tradición milanesa, ya que su altura de 127 metros superaba por primera vez los 108,5 metros de la Madonnina del Duomo. Para evitar que el edificio «faltara al respeto» a la protectora de la ciudad y para cumplir simbólicamente con la antigua norma, el cardenal Montini (el futuro Papa Pablo VI) y los funcionarios de la ciudad acordaron colocar la primera réplica exacta de la estatua en el punto más alto del nuevo edificio.
Así, la Virgen mantuvo su posición de dominio sobre el cielo de Milán, iniciando una costumbre que se repite hoy en día cada vez que un nuevo rascacielos reclama el título de más alto de la ciudad.
Foto: “Pirellone” de Luca Galli.
En 1967, los trabajadores desmantelaron la estatua debido a problemas de integridad estructural. Los exámenes técnicos revelaron que el esqueleto de hierro original se había corroído peligrosamente por la exposición a los elementos. Para asegurar su conservación a largo plazo, los técnicos reemplazaron el marco interno por uno hecho de acero inoxidable. Esta intervención asegura la estabilidad de la escultura contra la oxidación y el viento, permitiendo su permanencia en la aguja.
El Palazzo Lombardia, sede del gobierno regional de Lombardía, marcó un hito en 2010 al convertirse en el primer rascacielos del siglo XXI en desplazar al histórico Pirelli como el punto más alto de Milán con 161 metros. Siguiendo la costumbre iniciada en 1960, las autoridades colocaron una copia de la estatua dorada en su cima para asegurar que el poder civil y político de la región permaneciera simbólicamente bajo la tutela de la Madonnina.
Esta réplica es particularmente significativa porque representó la renovación del compromiso de la ciudad con sus raíces espirituales en medio de la transformación urbana de la zona de Porta Nuova.
Foto: “Palazzo Lombardia Milan” de Conte di Cavour.
La Torre Allianz, diseñada por el arquitecto Arata Isozaki y apodada «Il Dritto» (El Recto), se convirtió en el edificio de mayor altura de Italia tras su finalización en 2015, alcanzando 209 metros.
Para honrar la tradición milanesa centenaria, los funcionarios instalaron la tercera réplica fiel de la Madonnina en su azotea, que el cardenal Angelo Scola bendijo antes de su izado; actualmente, esta figura ostenta el título de la Virgen situada a mayor altitud en todo el horizonte de la ciudad.
Foto: “Allianz@Milan” de Paolo.
El significado teológico de la Madonnina representa la Asunción. La estatua de la Virgen María aparece con los brazos abiertos y la mirada dirigida hacia el cielo. Esta postura simboliza su papel como intercesora que pide la bendición de Dios para la ciudad situada a sus pies. La disposición de las manos sugiere tanto una bienvenida a los fieles como una súplica a lo divino.
Uno de los elementos más distintivos es la alabarda que sostiene la Virgen. Aunque visualmente camufla una cruz, su propósito original es funcional: sirve como pararrayos activo. Los diseñadores concibieron este elemento para «combatir» las tormentas y proteger la integridad física de la catedral de los impactos eléctricos. Semánticamente, este elemento simboliza que la Virgen desvía tanto el mal físico como el espiritual de los habitantes.
El término Madonnina es el diminutivo cariñoso en italiano para la Virgen María, que se traduce como «pequeña Madonna» o «pequeña Virgen«. A pesar de su gran tamaño real, la distancia desde el suelo hace que parezca pequeña, de ahí su nombre. En el ámbito cultural, es famoso el dicho All’ombra della Madonnina («A la sombra de la Madonnina»), utilizado por los milaneses para referirse a la vida dentro de la ciudad y bajo su protección simbólica.
Como se ha mencionado anteriormente, para ver la Madonnina más de cerca, hay que subir a la azotea del Duomo. El acceso a la terraza permite a los visitantes situarse a una distancia mucho menor que desde la plaza, aunque la estatua permanece en la aguja central y nadie puede tocarla.
Recomendamos adquirir la entrada específica para la azotea para apreciar los detalles del dorado y la estructura en sí.
Foto: “La Madonnina, Duomo di Milano” de Ham II.
El partido de fútbol entre el AC Milan y el Inter de Milán recibe este nombre en honor a la estatua que preside la ciudad. Como es el símbolo más reconocible de Milán, el Derby della Madonnina utiliza este nombre para destacar la identidad local de ambos clubes.
Recomendamos dedicar al menos 45 minutos exclusivamente a la zona de la terraza. Este tiempo te permite pasear por los diferentes niveles del tejado, observar los detalles de la gran aguja donde se encuentra la estatua y contemplar el panorama de la ciudad desde esa altura.
La Madonnina está formada por láminas de cobre dorado. No es de oro macizo, ya que el peso haría colapsar la aguja del Duomo. El revestimiento exterior consta de miles de láminas de pan de oro puro, que los trabajadores renuevan periódicamente para mantener su brillo característico frente a la corrosión.
Consiste en la limpieza y el mantenimiento del dorado, así como en actos litúrgicos específicos en las festividades marianas. Los principales días de celebración y homenaje son:
No, el acceso para personas con movilidad reducida es limitado. Existe un ascensor, pero no llega a todos los niveles de la terraza. Como indica un usuario de Reddit: “hay varios niveles en la terraza, por lo que el ascensor te llevará al nivel más bajo y, si quieres seguir subiendo, tienes que subir las escaleras”. La Madonnina está situada en la parte más alta, por lo que una persona en silla de ruedas o con movilidad reducida no puede llegar a este nivel de la terraza del Duomo.
No, la entrada estándar para el interior de la catedral no incluye el acceso a las azoteas. Para ver la estatua desde una corta distancia, es necesario adquirir una entrada específica que garantice el acceso a la terraza, ya sea por las escaleras o por el ascensor.
Para llegar a la parte superior y ver de cerca a la Madonnina, primero debes dirigirte a la Piazza del Duomo utilizando las líneas de metro M1 (roja) o M3 (amarilla) y bajarte en la estación ‘Duomo’. Una vez en la plaza, el ascenso hacia la cima se realiza por el lateral exterior de la catedral, donde se encuentran los accesos a las terrazas.
Existen dos métodos para alcanzar el nivel superior: usar los ascensores situados en los contrafuertes o subir a pie por las escaleras, un recorrido que consta de aproximadamente 250 escalones. Una vez en el primer nivel de las terrazas, debes caminar por las pasarelas de piedra que conducen a la sección central, el área más alta accesible al público, situada justo debajo de la gran aguja donde se alza la Madonnina.
